Hola a todos. En esta ocasión me gustaría hablarles de algunos errores básicos de etiqueta, que he observado se cometen con frecuencia en nuestros días.
Como ustedes saben, el nombre de etiqueta proviene de los letreros que se ponían en los jardines de Versalles, en los tiempos de los Luises, para indicar lo que estaba prohibido por orden del Rey. Me parece que la etiqueta siempre ha tenido su origen en algún aspecto útil o de sentido común. Ejemplo: La costumbre de saludar con la mano derecha, se remonta a la Edad Media, en la que los hombres cargaban arma blanca bajo el manto. Al saludar al otro, le estamos demostrando que no llevamos espada o puñal (Salud, JC) para hacerle daño y de esa forma mostramos nuestra buena voluntad y honestas intenciones.
Hay distintos tipos de etiqueta: para el trabajo, para escribir cartas, para recepciones oficiales, para el sexo, para usar un chat en internet. En esta ocasión me gustaría hablar un poco de la etiqueta cotidiana, aquella que utilizamos en nuestra vida diaria y que no tiene que ver con una cena en la embajada francesa o tomar el té con el cónsul británico.
Diez errores comunes que cometemos en etiqueta cotidiana. Van:
1) Dar la mano a las personas que están sentadas a la mesa.
Me parece imperdonable, que cuando estoy comiendo, sentado a la mesa de mi casa, en un restaurant o en cualquier parte (para comer, no para beber o charlar) llegue alguien y me salude de mano. La razón es eminentemente práctica: ya tengo mis manos lavaditas, y la persona que llega a saludarme, viene con las suyas sucias, dejándome su colonia de bacterias en las mías, con lo que nada más tengo dos opciones: aguantarme y seguir comiendo con las manos sucias o ir al baño para lavármelas de nuevo, mientras llega otro efusivo a mi mesa. ¿Qué se debe hacer en estos casos? Cuando me encuentro a alguien conocido, puedo acercarme a la mesa para saludar a él y a sus acompañantes brevemente, un asentimiento de cabeza y un saludo con voz firme y cálida, será suficiente. Si hay mucha confianza con los comensales, puedo darles una palmadita en la espalda o el hombro, para saludarlos, pero lo más importante, debo ser lo más breve posible para no importunar. Nada de abrazos estruendosos y palmadas de aplauso de foca que hacen que todo el lugar voltee a vernos. Discreción y prudencia, es la directriz que no falla.
Me parece imperdonable, que cuando estoy comiendo, sentado a la mesa de mi casa, en un restaurant o en cualquier parte (para comer, no para beber o charlar) llegue alguien y me salude de mano. La razón es eminentemente práctica: ya tengo mis manos lavaditas, y la persona que llega a saludarme, viene con las suyas sucias, dejándome su colonia de bacterias en las mías, con lo que nada más tengo dos opciones: aguantarme y seguir comiendo con las manos sucias o ir al baño para lavármelas de nuevo, mientras llega otro efusivo a mi mesa. ¿Qué se debe hacer en estos casos? Cuando me encuentro a alguien conocido, puedo acercarme a la mesa para saludar a él y a sus acompañantes brevemente, un asentimiento de cabeza y un saludo con voz firme y cálida, será suficiente. Si hay mucha confianza con los comensales, puedo darles una palmadita en la espalda o el hombro, para saludarlos, pero lo más importante, debo ser lo más breve posible para no importunar. Nada de abrazos estruendosos y palmadas de aplauso de foca que hacen que todo el lugar voltee a vernos. Discreción y prudencia, es la directriz que no falla.
2) La mujer no se levanta cuando le presentan a otra mujer o a un hombre de edad avanzada.
Existe la creencia, muy difundida desafortunadamente, de que una mujer NUNCA debe ponerse de pie cuando le presentan a alguien. ¿Cuándo deberá ponerse de pie la dama? Cuando la mujer que le presentan sea de mayor edad a ella, de un nivel social notablemente superior al de ella, cuando sea una celebridad, cuando la mujer presentada sea embarazada, o cuando la mujer presentada sea casada y la otra soltera. El mismo criterio aplica, cuando se le presenta un hombre de edad avanzada a una mujer, aquí también deberán ponerse de pie como muestra de respeto. Es una cuestión de jerarquías, pues como dice mi amiga Rocío Maisterra, "Siempre, ha habido niveles". Si no quieren fallar, mujeres, levántese siempre que les presenten a otra mujer y verán que darán la imagen de una persona sencilla, natural y cálida.
Existe la creencia, muy difundida desafortunadamente, de que una mujer NUNCA debe ponerse de pie cuando le presentan a alguien. ¿Cuándo deberá ponerse de pie la dama? Cuando la mujer que le presentan sea de mayor edad a ella, de un nivel social notablemente superior al de ella, cuando sea una celebridad, cuando la mujer presentada sea embarazada, o cuando la mujer presentada sea casada y la otra soltera. El mismo criterio aplica, cuando se le presenta un hombre de edad avanzada a una mujer, aquí también deberán ponerse de pie como muestra de respeto. Es una cuestión de jerarquías, pues como dice mi amiga Rocío Maisterra, "Siempre, ha habido niveles". Si no quieren fallar, mujeres, levántese siempre que les presenten a otra mujer y verán que darán la imagen de una persona sencilla, natural y cálida.
3) Al entrar a un restaurante o lugar público, el hombre entra detrás de la mujer.
Aquí es una excepción a la regla de "ladies first". Cuando un hombre llega con una mujer a un restaurant o lugar público, deberá entrar un paso o dos delante de ella, para buscar lugar, anunciarse con el capitán o simplemente asegurarse de que el lugar es seguro para su acompañante. Una vez que tenga mesa, seguirá caminando delante de la mujer, asegurándose de que ella lo sigue de cerca (si son pareja, pueden tomarse de la mano), una vez que lleguen a la mesa, le arrimará la silla a la fémina, este trabajo no debe delegarse a los meseros, quienes sí podrán arrimar la silla de él, quien será el ultimo en sentarse.
Aquí es una excepción a la regla de "ladies first". Cuando un hombre llega con una mujer a un restaurant o lugar público, deberá entrar un paso o dos delante de ella, para buscar lugar, anunciarse con el capitán o simplemente asegurarse de que el lugar es seguro para su acompañante. Una vez que tenga mesa, seguirá caminando delante de la mujer, asegurándose de que ella lo sigue de cerca (si son pareja, pueden tomarse de la mano), una vez que lleguen a la mesa, le arrimará la silla a la fémina, este trabajo no debe delegarse a los meseros, quienes sí podrán arrimar la silla de él, quien será el ultimo en sentarse.
4) El hombre acompañado de una mujer, sube o baja escaleras caminando detrás de ella.
Otra excepción a la regla de "Ladies first". Es él quien deberá subir primero la escalera para no dar la impresión de ir viéndole las piernas y el trasero a su acompañante. Cuando baje escaleras, él lo hará primero para poder ofrecerle la mano a su pareja en caso de un tropezón o en el peor de los casos, impedir que el cuerpo de ella siga rodando hasta el siguiente piso en el caso de una caída.
Otra excepción a la regla de "Ladies first". Es él quien deberá subir primero la escalera para no dar la impresión de ir viéndole las piernas y el trasero a su acompañante. Cuando baje escaleras, él lo hará primero para poder ofrecerle la mano a su pareja en caso de un tropezón o en el peor de los casos, impedir que el cuerpo de ella siga rodando hasta el siguiente piso en el caso de una caída.
5) Dejarse los lentes oscuros, en lugares cerrados o cuando nos presentan alguien.
Si no se es Aristóteles Onassis, Rigo Tovar o Claudio Yarto del grupo Caló, cuando entremos a un lugar cerrado es necesario que nos quitemos los lentes oscuros. Si nos van a presentar a alguién, también es absolutamente indispensable que nos los quitemos aunque estemos bajo un sol tapatío a mediados de mayo en la calle a las 12 de la tarde (una vez que nos presenten y saludemos, nos los podemos volver a poner). La misma recomendación va cuando lleguemos a una caseta de vigilancia, verán la diferencia de trato cuando se permiten ser vistos por el otro. Pecado capital: dejarse los sun glasses en una taquería y peor aún: portarlos mientras nos refinamos unos de buche y pastor; seremos la viva imagen de un guarura toluqueño o de un líder sindical del SNTE. Los lentes oscuros en los velorios, no tienen razón de ser a menos que sea familiar directo del difunto y sus ojos estén en condiciones desastrosas. Aún en ese caso, es recomendable usar lentes no tan oscuros, sino traslúcidos, que en esos casos son más elegantes y sobrios.
Si no se es Aristóteles Onassis, Rigo Tovar o Claudio Yarto del grupo Caló, cuando entremos a un lugar cerrado es necesario que nos quitemos los lentes oscuros. Si nos van a presentar a alguién, también es absolutamente indispensable que nos los quitemos aunque estemos bajo un sol tapatío a mediados de mayo en la calle a las 12 de la tarde (una vez que nos presenten y saludemos, nos los podemos volver a poner). La misma recomendación va cuando lleguemos a una caseta de vigilancia, verán la diferencia de trato cuando se permiten ser vistos por el otro. Pecado capital: dejarse los sun glasses en una taquería y peor aún: portarlos mientras nos refinamos unos de buche y pastor; seremos la viva imagen de un guarura toluqueño o de un líder sindical del SNTE. Los lentes oscuros en los velorios, no tienen razón de ser a menos que sea familiar directo del difunto y sus ojos estén en condiciones desastrosas. Aún en ese caso, es recomendable usar lentes no tan oscuros, sino traslúcidos, que en esos casos son más elegantes y sobrios.
6) Ponernos el título de señor, señora, señorita o cualquier grado universitario.
Esto sí es horriblemente cursi. Presentarnos como: "Soy el doctor Ivanovsky", anunciarnos como: "De parte de la señora Ramírez" o firmar una carta como "Licenciado Trofeo Zárate " es tremendamente provinciano y denota un complejo de inferioridad. Recordemos que los títulos de señor, señora, señorita, don y doña, son muestras de respeto que nos los dan las otras personas, no nosotros. Usar los títulos universitarios como equivalentes de títulos nobiliarios en Latinoamérica, es común y tremendamente aldeano. ¿Se han fijado en las tarjetas de negocios de los norteamericanos? Rara vez mencionan su profesión, sólo incluyen nombres y apellido. Punto. De aquí en adelante: "Zoila Vaca del Corral, mucho gusto".
7) Vestirse incorrectamente para asistir a un funeral.
Hablando de ropa para funerales, las mujeres tienden a cometer dos errores extremos: llevar ropa apretada, corta o demasiado sexy, para los funerales, nomás que se van todas de negro y con medias negras y creen que ya la hicieron. El otro extremo, sobre todo en mujeres de cincuenta años en adelante, es irse súper fachosas, con ropa tejida, chalecos de enfermera y zapatos de monja. Un traje sastre de buena calidad, con una blusa clara (no es necesario usar negro de pies a cabeza), falda que cubra la rodilla o más larga, según la moda, y joyería muy discreta (perlas o diamantes sencillos, evitar a toda costa la joyería dorada, la voluminosa y la recargada de colores), zapatos de tacón mediano de bonita línea y maquillaje discreto (no es necesario ir de cara lavada), las harán lucir elegantes y apropiadas. Una bolsa sencilla, sobria, y abrigo y guantes mate, si es invierno, complementarán su atuendo.
Recuerden que en nuestra cultura occidental, no sólo el negro es el color de luto, también lo es el blanco (que es súper elegante y le da un toque de luz y esperanza al momento), el gris, el marrón, azul marino y también el morado para los católicos. Eviten a toda costa los azules, rojos, verdes, naranjas y cualquier color vivo.
Los hombres se verán apropiados siempre con pantalón y zapatos de vestir, camisa de manga larga en colores neutros y saco o chamarra oscura. Por supuesto, si hay presupuesto, el traje oscuro o de colores neutros es ideal, el cual se puede llevar con o sin corbata, la cual siempre deberá ser oscura. Evitar tenis, pantalones de mezclilla y pantalones casuales.
Los niños menores de doce años, por ningún motivo vestirán de negro, en su lugar usarán colores neutros, preferentemente el blanco.
Recordemos que es la despedida que le damos a nuestro ser querido, arreglémenos apropiadamente para tal evento.
8) El hombre no le cede la parte interior de la acera a la mujer.
En la Edad Media no había drenaje entubado, por lo que los desechos (de todo tipo, y cuando digo de todo tipo, hablo de TODO) eran arrojados a la calle, por lo que los transeúntes eran expuestos a salpicaduras y charcos de dudosa procedencia. En el tiempo de mis abuelos se decía, que el hombre que caminaba con una mujer, dejándola en la parte exterior de la acera, la estaba "vendiendo". En nuestros días, si vamos con una mujer, ella caminará por la parte interior de la acera y el hombre por la exterior, así la protegemos de posibles nalgadas de automovilistas lujuriosos. Claro que como están los tiempos, el automovilista tal vez quiera nalguear al hombre, pero, para eso está uno, jaja. Para ceder la acera a una dama, el caballero caminará por detrás de ella y se colocará en la parte exterior. Los caballeros, o aspirantes a, deberán ceder la parte interna de la acera a las mujeres, niños, hombres maduros que caminen hacia ellos en sentido contrario.
9) No apagar el celular en espectáculos públicos o ceremonias.
Creo que no tengo que extenderme mucho en el tema. En el cine, teatro, ceremonias religiosas o civiles, es indispensable apaguemos el celular o mínimo ponerlo en vibrador. No hay nada más naco que un celular sonando a la mitad de un concierto, denota una total falta de consideración y respeto por los demás y también interfiere con la concentración de los actores o ejecutantes.
10) Tratar despectivamente al personal de servicio.
No sé si sea error de etiqueta o falta de humanidad, pero me parece indispensable incluir este punto. Me parece que la nobleza y calidad de una persona, se aprecian claramente en la forma en la que tratan al personal que los sirve: meseros, capitanes, servidumbre doméstica, nanas, valet parkings, etc. Tratar mal a estas personas, sólo porque se tiene una posición de poder sobre ellas, es una cobardía y habla de alguien muy, muy acomplejado. Es indispensable que seamos educados, cortéses, cálidos con aquellos que nos sirven. Tratarlos mal solo echa lodo sobre nosotros mismos. Respetemos el trabajo y la humanidad de quienes nos sirven y tratemos a todos por igual, sin distingos. He dicho.
Esto sí es horriblemente cursi. Presentarnos como: "Soy el doctor Ivanovsky", anunciarnos como: "De parte de la señora Ramírez" o firmar una carta como "Licenciado Trofeo Zárate " es tremendamente provinciano y denota un complejo de inferioridad. Recordemos que los títulos de señor, señora, señorita, don y doña, son muestras de respeto que nos los dan las otras personas, no nosotros. Usar los títulos universitarios como equivalentes de títulos nobiliarios en Latinoamérica, es común y tremendamente aldeano. ¿Se han fijado en las tarjetas de negocios de los norteamericanos? Rara vez mencionan su profesión, sólo incluyen nombres y apellido. Punto. De aquí en adelante: "Zoila Vaca del Corral, mucho gusto".
7) Vestirse incorrectamente para asistir a un funeral.
Hablando de ropa para funerales, las mujeres tienden a cometer dos errores extremos: llevar ropa apretada, corta o demasiado sexy, para los funerales, nomás que se van todas de negro y con medias negras y creen que ya la hicieron. El otro extremo, sobre todo en mujeres de cincuenta años en adelante, es irse súper fachosas, con ropa tejida, chalecos de enfermera y zapatos de monja. Un traje sastre de buena calidad, con una blusa clara (no es necesario usar negro de pies a cabeza), falda que cubra la rodilla o más larga, según la moda, y joyería muy discreta (perlas o diamantes sencillos, evitar a toda costa la joyería dorada, la voluminosa y la recargada de colores), zapatos de tacón mediano de bonita línea y maquillaje discreto (no es necesario ir de cara lavada), las harán lucir elegantes y apropiadas. Una bolsa sencilla, sobria, y abrigo y guantes mate, si es invierno, complementarán su atuendo.
Recuerden que en nuestra cultura occidental, no sólo el negro es el color de luto, también lo es el blanco (que es súper elegante y le da un toque de luz y esperanza al momento), el gris, el marrón, azul marino y también el morado para los católicos. Eviten a toda costa los azules, rojos, verdes, naranjas y cualquier color vivo.
Los hombres se verán apropiados siempre con pantalón y zapatos de vestir, camisa de manga larga en colores neutros y saco o chamarra oscura. Por supuesto, si hay presupuesto, el traje oscuro o de colores neutros es ideal, el cual se puede llevar con o sin corbata, la cual siempre deberá ser oscura. Evitar tenis, pantalones de mezclilla y pantalones casuales.
Los niños menores de doce años, por ningún motivo vestirán de negro, en su lugar usarán colores neutros, preferentemente el blanco.
Recordemos que es la despedida que le damos a nuestro ser querido, arreglémenos apropiadamente para tal evento.
8) El hombre no le cede la parte interior de la acera a la mujer.
En la Edad Media no había drenaje entubado, por lo que los desechos (de todo tipo, y cuando digo de todo tipo, hablo de TODO) eran arrojados a la calle, por lo que los transeúntes eran expuestos a salpicaduras y charcos de dudosa procedencia. En el tiempo de mis abuelos se decía, que el hombre que caminaba con una mujer, dejándola en la parte exterior de la acera, la estaba "vendiendo". En nuestros días, si vamos con una mujer, ella caminará por la parte interior de la acera y el hombre por la exterior, así la protegemos de posibles nalgadas de automovilistas lujuriosos. Claro que como están los tiempos, el automovilista tal vez quiera nalguear al hombre, pero, para eso está uno, jaja. Para ceder la acera a una dama, el caballero caminará por detrás de ella y se colocará en la parte exterior. Los caballeros, o aspirantes a, deberán ceder la parte interna de la acera a las mujeres, niños, hombres maduros que caminen hacia ellos en sentido contrario.
9) No apagar el celular en espectáculos públicos o ceremonias.
Creo que no tengo que extenderme mucho en el tema. En el cine, teatro, ceremonias religiosas o civiles, es indispensable apaguemos el celular o mínimo ponerlo en vibrador. No hay nada más naco que un celular sonando a la mitad de un concierto, denota una total falta de consideración y respeto por los demás y también interfiere con la concentración de los actores o ejecutantes.
10) Tratar despectivamente al personal de servicio.
No sé si sea error de etiqueta o falta de humanidad, pero me parece indispensable incluir este punto. Me parece que la nobleza y calidad de una persona, se aprecian claramente en la forma en la que tratan al personal que los sirve: meseros, capitanes, servidumbre doméstica, nanas, valet parkings, etc. Tratar mal a estas personas, sólo porque se tiene una posición de poder sobre ellas, es una cobardía y habla de alguien muy, muy acomplejado. Es indispensable que seamos educados, cortéses, cálidos con aquellos que nos sirven. Tratarlos mal solo echa lodo sobre nosotros mismos. Respetemos el trabajo y la humanidad de quienes nos sirven y tratemos a todos por igual, sin distingos. He dicho.











Me reí tanto amigo !!!jajaja y aprendí mas :)
ResponderBorrarme encanta tu blog y te agradezco compartas tu sabiduría y experiencias jeje
te quiero !!!
Te abrazo desde acá :)
Negra from Chile
Gracias por leerme, Negrita, promociona mi blog con tus contactos, pls. Besos!
ResponderBorrarRaúl, muy cierto todo. Bueno, eso de los niveles me repatea... Pero bueno, será que no puedo entenderlo porque no doy el ANCHO,o el alto?.. jajajja.
ResponderBorrarIrasema María Guadalupe del niñito Jesús.
Jajajaja, Ay Irasemaaaaa, me encantas!
ResponderBorrarMUY BUENO, ALGUN DIA DEBERIAS ESCRIBIR UN LIBRO!! CHRISTIAN
ResponderBorrarAshhhh!! Y es que tenes razon. La semana pasada estuve en la misa de difunto y los celulares no paraban de sonar. Al inicio los justifique: "se les olvido apagarlo", "un olvido es humano"... Pero no, y cuando va contestando, me parecio mayor mal educacion. Mencione que era una figura publica? Me encantaria que leyera tu blog, a ver si aprende.
ResponderBorrarAhora aclarame algo: en una tarjeta de presentacion cuyo objetivo es darse a conocer, conseguir clientes... me parece obvio y necesario poner tu titulo. Got milk?
Yoli
En servicios profesionales creo que sí aplica, sin embargo, en tarjetas corporativas, la tendencia es que aparezca el nombre sin títulos. Obvio que algunas profesiones, especialmente las del ramo de la salud, requieren mencionar el título para dar confianza a la gente. Saludos hasta Nicaragua.
ResponderBorrarmi rey eres fabuloso en estas artes, FELICIDADES!!!! que padre blog Con cariño Gabriela LA DIVORCIADA
ResponderBorrarGracias, Laura, saludos hasta Argentina, yo también soy psicoterapeuta =)
ResponderBorrarMi Rulo querido, me he reído y he aprendido. Gracias por compartir! No tardes mucho en escribir el siguiente eh?? Ya te extrañaba ! Te juro que hasta se me hizo como si lo estuviera escuchando de tu propia voz !! Jajajaja...!! Besos y gracias de nuevo !!!
ResponderBorrarLucía
Me da gusto que lo hayas disfrutado =), esta entrada la escribí en octubre, ahorita voy a promocionar en FB y Twitter todas las entradas que tengo en el blog, una cada día, para luego incorporar nuevas. Besos, preciosa.
ResponderBorrarHola mendigo , esta padre , útil y no deja de tener ese tono muy Reding con el que te expresas.
ResponderBorrarPero no pudiste agarrar otro ejemplo en el punto 6 !!! Abrazos.
Jajaja, gracias amigo guapo, continúa leyendo mis entradas en este blog y en el de psicoterapia (vidaplenagdl.blogspot.mx) , me encanta escuchar tus comentarios, al rato te mando un email, amigo.
ResponderBorrar